29/1/09

VIAJE DE CHACHAPOLLAS A CAJAMARCA



28 de enero de 2009

Nunca me hubiera imaginado que el viaje en bus (¡auto para 50 pasajeros! -para que tengáis una idea del tamaño del bus) desde Chachapollas a Cedelín iba a ser tan impresionante y escalofriante a la vez. Creo que son las vistas más hermosas que he visto nunca, aunque ver tu muerte tan cerca tantas veces te hace recapacitar sobre si valía la pena el trayecto y; para colmo, me quedé sin batería de cámara y móvil (qué raro, ¿no? Ni hubiera podido despedirme mientras caía......). Creo que a partir de ahora cualquier atracción me parecerá una chorrada. De hecho hubo uno de los pasajeros que decidió bajarse del bus para ir a pie. El resto, aunque no teníamos mucha confianza en llegar con vida (y menos cuando veías los coches y camiones desperdigados por el precipicio) al final, seguimos adelante. Y aquí estoy, en Cajamarca, contenta de estar viva. Sin embargo, si hoy me dijeran que tenía que volver por el mismo camino de vuelta diría que ni soñarlo. Es una de esas experiencias que tomas en un momento de euforia y confianza pero que no vuelves a jugártela otra vez.

No hay comentarios: